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Un equipo científico de la Estación Biológica de Doñana indaga en archivos históricos para estudiar cómo han cambiado los ecosistemas a largo plazo y ayudar a las políticas de restauración. Estudios han revelado prácticas indígenas que moldearon paisajes en el pasado, bosques que se expandían en vez de deforestación y especies consideradas nativas que fueron en realidad introducidas hace siglos.
Una investigación en la que participa la UGR analiza la disponibilidad futura en la Cordillera Cantábrica de especies forestales que producen frutos secos esenciales para los osos durante la etapa previa a la hibernación y alerta de posibles reducciones locales en la diversidad de estas fuentes de alimento. El estudio pronostica una disminución de especies atlánticas como el haya y el avellano frente a una expansión de especies más mediterráneas como el castaño y la encina.
Un consorcio internacional coordinado por la Junta de Andalucía trabaja para crear una población de lince ibérico viable y conectada. La mayoría de las poblaciones actuales se encuentran en diferentes núcleos, algunos de ellos aislados entre sí. Esta fragmentación supone un riesgo para la diversidad genética de la especie.
Un equipo de la Universidad de Córdoba está desarrollando un nuevo índice complejo para ayudar a diseñar paisajes forestales más resilientes a nivel ecológico, económico y social.
El estudio, coliderado por la Estación Biológica de Doñana- CSIC, identifica umbrales ecológicos para promover la biodiversidad sin renunciar a la rentabilidad de este cultivo. Los resultados muestran que las aumentan y son más diversas ante niveles más bajos de intensificación agrícola.
Los científicos han secuenciado el genoma de 151 ejemplares de este organismo marino y han analizado 4.000 fotografías. La investigación supone un paso más hacia la comprensión de los procesos evolutivos que suceden en el océano abierto.
Esta hembra de tortuga boba, equipada con un emisor que permite seguir vía satélite sobre los desplazamientos en el Mediterráneo occidental, hizo dos puestas de huevos en el litoral en un intervalo de trece días. La Estación Biológica de Doñana, EBD-CSIC, participa en este proyecto de ciencia ciudadana.
El equipo investigador tomó como modelo de estudio las alas de los murciélagos, los únicos mamíferos capaces de volar por sí mismos gracias a la transformación de las extremidades anteriores. Este hallazgo es completamente novedoso y refleja cómo funciona la evolución.