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Un equipo de la Estación Biológica de Doñana – CSIC y la Universidad de Mons ha identificado una nueva especie de abeja del género Andrena en los Pinares de Aznalcázar, en el entorno de Doñana. El género Andrena es uno de los más diversos y numerosos, con más de 1600 especies descritas en todo el mundo. Sin embargo, su complejidad y la falta de conocimiento de las faunas locales en muchas áreas, como el sur de Europa, hace que aún quede mucho más por conocer sobre ellas.
Un equipo científico internacional de España, República Checa, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Italia y Francia y con participación de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) ha identificado todos los costes económicos de los crustáceos acuáticos invasores y han señalado las lagunas de conocimiento existentes en la literatura científica. Las especies invasoras de cangrejos de río y cangrejos marinos tuvieron los costes más elevados, 121 y 150 millones de dólares respectivamente. La ausencia de registros a nivel taxonómico, geográfico y temporal sugiere que estos costes siguen estando muy subestimados.
Un estudio de la Estación Biológica de Doñana concluye que, en los últimos 40 años, las aves que consumen frutos en este entorno han experimentado cambios negativos: hay una menor abundancia de ellas, presentan menor cantidad de reservas de grasa y su calendario se encuentra adelantado.
El estudio LuMinAves en el que participa la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) ha recogido datos para gestionar la mortalidad de aves inducida por luces artificiales, un fenómeno crucial para la conservación de especies de aves marinas en el mundo. Mediante el uso de dispositivos GPS e imágenes satelitales, los investigadores lograron monitorizar por primera vez vuelos nocturnos desde sus nidos hasta el mar de la especie pardela cenicienta
Con esta nueva especie se eleva a 46 el número de cangrejos ermitaños que se encuentran en aguas de la península ibérica, y, dado que estudio sigue en marcha, se esperan más descripciones de nuevas especies en base a datos preliminares de otros ejemplares.
Este estudio, realizado por el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha tenido como objetivo analizar la evolución de las opiniones de la población residente en los municipios de dos de las áreas donde se reintrodujeron los primeros linces: Guadalmellato y Guarrizas.
Un equipo científico liderado por la Estación Biológica de Doñana (CSIC) y la Universidad de Barcelona ha descubierto que en muchas de las codornices más oscuras se encuentra una gran inversión en un cromosoma. Esta está asociada con la pigmentación pero también con mayor peso y una forma de las alas más redondeadas, que sugieren una menor eficiencia en el vuelo.
Un grupo de investigación de la Universidad Pablo de Olavide lidera un estudio que muestra cómo estos animales perciben de forma diferencial los colores de las flores producidos por los distintos grupos de pigmentos. Los resultados del estudio indican además que pueden diferenciar incluso flores que para el ser humano presentan el mismo color (por ejemplo, el amarillo) y ellos pueden percibirlas de forma diferente debido a los pigmentos que absorben y reflejan la radiación ultravioleta, algo que los seres humanos no distinguen.