Fotografía ilustrativa del artículo
| 27 Oct 2022

Evidencian cómo un evento de calentamiento global provocó la reducción de diversidad vegetal y la extinción de familias de dinosaurios en el Jurásico

Se trata del denominado Evento Jenkyns, ocurrido hace unos 183 millones de años, que sirvió para configurar los grupos de dinosaurios que dominaron la Tierra hasta su extinción hace 66 millones de años. El paleontólogo de la Universidad de Jaén, Matías Reolid, junto con investigadores de las universidades de Kiel y Bristol, muestra por primera vez cómo un evento de calentamiento global, ocurrido a finales del Jurásico inferior, modeló este cambio en la composición de los ecosistemas continentales que afectó tanto a plantas como a dinosaurios herbívoros y carnívoros.

El paleontólogo de la Universidad de Jaén, Matías Reolid, junto con investigadores de las universidades de Kiel (Wolfgang Ruebsam, Alemania) y Bristol (Mike Benton, Inglaterra), muestran por primera vez cómo un evento de calentamiento global, ocurrido a finales del Jurásico inferior, modeló un cambio en la composición de los ecosistemas continentales que afectó tanto a plantas como a dinosaurios herbívoros y carnívoros, configurando los grupos de dinosaurios que dominarían durante el resto del Jurásico y Cretácico hasta su extinción hace 66 millones de años.

Figura que ilustra las variaciones de temperatura a lo largo del Jurásico inferior y medio y el cambio de tamaño entre las formas herbívoras y carnívoras de dinosaurios previamente y posteriormente al Evento Jenkyns.

Figura que ilustra las variaciones de temperatura a lo largo del Jurásico inferior y medio y el cambio de tamaño entre las formas herbívoras y carnívoras de dinosaurios previamente y posteriormente al Evento Jenkyns.

El artículo, publicado en la revista Earth Science Reviews, una de las más prestigiosas en el ámbito de la Geología, aborda la incidencia de un evento climático hipertermal del Jurásico inferior en la evolución de las comunidades de dinosaurios a nivel global. Se trata del denominado Evento Jenkyns, ocurrido a inicios del Toarciense, en el Jurásico inferior, hace unos 183 millones de años, que se caracterizó por una perturbación del ciclo del carbono con un incremento de los gases de efecto invernadero, un calentamiento global del orden de 10ºC y un incremento de los incendios, como apunta el estudio de sedimentos de este intervalo temporal. De acuerdo con los registros de polen fósil de aquel tiempo, el clima se hizo más árido y cálido, conllevando un desplazamiento de los cinturones climáticos hacia latitudes altas y un importante cambio en la vegetación. Este cambio climático fue producido por un incremento en la actividad volcánica de la provincia ígnea de Karoo-Ferrar, ubicada en lo que actualmente es el sur de los continentes africano y sudamericano, que en aquel entonces se encontraban unidos.

“El calentamiento, el incremento de la aridez, los incendios y la lluvia ácida derivada de los gases volcánicos, causaron la pérdida de buena parte de las masas forestales y una disminución de su diversidad. Estos cambios tuvieron un importante impacto en las comunidades de dinosaurios herbívoros y consecuentemente en los carnívoros”, explica el investigador de la UJA Matías Reolid.

Los autores de este trabajo evidencian por primera vez cómo la reducción en la diversidad y riqueza de las comunidades vegetales, dominadas por coníferas termófilas y xerófilas (es decir, adaptadas a condiciones cálidas y áridas) produjo la extinción de muchas familias de sauropodomorfos, los principales herbívoros, con la desaparición entre otros grupos, de los prosaurópodos y algunos saurópodos primitivos. Otro grupo de herbívoros de menor tamaño, los ornitisquios, se vieron afectados con la desaparición de numerosas especies incluyendo la familia de los scelidosauridos al completo. Los carnívoros dominadores a lo largo de Jurásico inferior, coelofísidos y dilofosauridos, también se vieron afectados por estos cambios en los ecosistemas y la desaparición de muchas de sus presas potenciales.

Asimismo, los investigadores también muestran cómo, tras el Evento Jenkyns, las comunidades vegetales recuperaron su diversidad lentamente, conforme el clima se tornaba menos cálido y más húmedo. Este hecho condujo a una diversificación y aparición de nuevos grupos de herbívoros sauropodomorfos en el Jurásico medio, entre los que destacan los eusaurópodos, que presentaron adaptaciones anatómicas que les permitieron alcanzar tamaños que en muchos casos excedieron los 20 metros de longitud y las 17 toneladas. Los otros dinosaurios herbívoros, los ornitisquios, también se diversificaron con la aparición de enormes dinosaurios acorazados como los estegosaurios y ankilosaurios. Los carnívoros también se diversificaron con la aparición de nuevos grupos de terópodos robustos y de gran tamaño como los megalosaurios y allosaurios que pudieron alcanzar los 10 metros de longitud.

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