El papel de las plantas en la remisión del cambio climático podría ser menor de lo que se piensa, según un estudio
La investigación internacional, con participación de la Universidad de Almería, demuestra que la fijación biológica de nitrógeno en bosques y praderas es mucho menor de lo que se creía, limitando drásticamente el efecto ‘fertilizante’ del CO2 atmosférico, es decir, la capacidad de las plantas para absorber dióxido de carbono.
Un estudio de investigación con participación de la Universidad de Almería revela que los modelos climáticos han exagerado la capacidad de las plantas para absorber dióxido de carbono, al sobrestimar la cantidad de nitrógeno (necesario para este proceso) disponible en la naturaleza. En consecuencia, el papel de las plantas en la remisión del cambio climático podría ser menor de lo que se piensa.
El dióxido de carbono (CO2) es conocido por ser el principal motor del cambio climático, pero también tiene un efecto secundario: puede estimular el crecimiento de las plantas, lo que a su vez puede reducir parcialmente ese cambio. Este proceso se conoce como el ‘efecto fertilizante’ del CO2. Sin embargo, para que las plantas aprovechen este estímulo y crezcan más, necesitan un nutriente esencial en el suelo: el nitrógeno. El nitrógeno que las plantas necesitan en los ecosistemas naturales proviene en gran medida de la fijación biológica de nitrógeno. Este es un proceso natural realizado por microorganismos, que toman el nitrógeno del aire y lo transforman en una forma que las plantas pueden usar. Hasta ahora, se pensaba que la fijación biológica del nitrógeno por microorganismos era más eficiente de lo que realmente es.
El estudio, titulado ‘Overestimated natural biological nitrogen fixation translates to an exaggerated CO2 fertilization effect in Earth system models’ y liderado por Sian Kou-Giesbrecht de la Universidad Simon Fraser de Burnaby (Canadá), con la participación del investigador de la Universidad de Almería, Emilio Rodríguez Caballero, se propuso determinar de qué manera incide esta nueva estimación sobre la eficiencia en la fijación del nitrógeno en los modelos climáticos existentes a la hora de evaluar la capacidad real de las plantas de fijar CO2 en escenarios futuros.
La investigación comparó los datos reales de la fijación de nitrógeno en distintos ecosistemas naturales y agrícolas con las estimaciones que utilizan los modelos climáticos actuales que se emplean para evaluar el efecto fertilizante del CO2 atmosférico. Los resultados muestran que los modelos climáticos están sobrestimando la fijación de nitrógeno en la naturaleza en más del 50%, especialmente en ecosistemas clave para absorber carbono como bosques y praderas. Por el contrario, la fijación en tierras agrícolas está siendo subestimada.
Esta sobreestimación de la fijación de nitrógeno implica que el efecto fertilizante del CO2 sobre las plantas ha sido exagerado en los modelos climáticos. La realidad es que, si no hay suficiente nitrógeno disponible, las plantas no podrán absorber tanto CO2 como se pensaba.
Este hallazgo es crucial porque sugiere que los modelos climáticos deben actualizarse para reflejar mejor la realidad de la fijación de nitrógeno y sus efectos sobre el crecimiento vegetal y el clima. Una estimación más precisa ayudará a prever mejor la evolución de gases como óxidos de nitrógeno y óxido nitroso, que influyen en el cambio climático.
En el futuro, estas correcciones permitirán tomar decisiones más acertadas en agricultura y políticas ambientales para mitigar los efectos del CO2. El trabajo, que se ha desarrollado en el marco de un proyecto financiado por el U.S. Geological Survey John Wesley Powell Center for Analysis and Synthesis, es continuación de una investigación publicada previamente por los mismos autores.
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