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Un equipo con participación del CSIC reclama medidas urgentes para abordar el cambio biológico a gran escala
Cultivando tan solo el 10% de las zonas verdes ubicadas en núcleos urbanos podríamos obtener hasta el 15% del consumo diario recomendado de verduras.
Un grupo de investigadores, entre los que se encuentra el profesor Raúl Ochoa-Hueso, adscrito al Instituto de Investigación Vitivinícola y Agroalimentaria (IVAGRO) y perteneciente al departamento de Biología de la Universidad de Cádiz, ha llevado a cabo un estudio donde se constata que una mayor cantidad de CO2 en la atmósfera no implica una mayor captación de carbono por parte de los bosques, especialmente si estos son maduros.
Un equipo con participación del CSIC reclama medidas urgentes para abordar el cambio biológico a gran escala.
Los resultados obtenidos en un estudio recientemente realizado en diferentes zoológicos de España por el grupo de Enfermedades Infecciosas del Departamento de Sanidad Animal de la Universidad de Córdoba, indicaron que el 42% de los 393 animales de zoos analizados, presentaron anticuerpos frente a 'T. gondii', lo que demuestra que en algún momento de sus vidas tuvieron contacto con este parásito. Además, se encontraron animales positivos en todos los zoológicos analizados.
Un modelo desarrollado por la Universidad de Córdoba pronostica una reducción del 93% del hábitat óptimo de este árbol y establece algunas zonas adecuadas para su restauración, como determinados lugares de la Sierra de Grazalema y de la Sierra de las Nieves. Estos enclaves, con suelos profundos y ubicados a una altitud alta y en zonas de umbría, permitiría compensar el estrés hídrico.
Un trabajo del investigador de la Universidad de Jaén Matías Reolid, realizado junto a investigadores de la Universidad alemana de Kiel sobre una zona situada en La Cerradura (Pegalajar, Jaén) puede contribuir a predecir las consecuencias del reciente calentamiento global.
Un equipo internacional de científicos ha estudiado los cambios en la abundancia de algunas especies en el rango longitudinal de su distribución. El estudio revela que el cambio climático está afectando la distribución de las especies marinas, que aumentan su abundancia en los polos, mientras que disminuye de manera generalizada en el ecuador.