Fotografía ilustrativa del artículo
| 20 Abr 2020

Lucha contra la avispilla del castaño

Fuente: IFAPA

castañar , parasitoide , recurso natural

El castañar constituye un recurso fundamental para numerosos pueblos de la Serranía de Ronda aquejados por el grave problema de la despoblación. En esta comarca se produce la castaña más temprana de Europa, de excelente calidad, en un hábitat declarado de interés comunitario por la Unión Europea y enmarcado en un paisaje de gran belleza que, ya por sí, constituye un poderoso reclamo turístico. Su valor agrícola, forestal y ecológico contribuye muy positivamente a una economía local maltrecha.

Existe actualmente una importante amenaza que pone en peligro estos valores.

Se trata de un insecto de origen asiático, no mayor de 3 mm, que lleva por nombre avispilla del castaño (Dryocosmus kuriphilus). Desde su aparición en 2014 el área afectada ha ido en aumento hasta alcanzar en la actualidad a la totalidad de los castañares de nuestra provincia. Sus efectos son muy llamativos al producir en el árbol unas estructuras de tipo tumoral denominadas agallas, que tienen forma redondeada, de 5 a 20 mm de diámetro y color rojizo o verde, marrones cuando se secan. Éstas se cuentan por miles y afectan al normal desarrollo de los brotes y repercuten de forma negativa en la producción de castaña. Su biología es relativamente sencilla: se trata de una especie cuyas poblaciones la constituyen exclusivamente hembras que emergen de las agallas en julio e infestan las yemas de los brotes nuevos, brotes sobre los que se desarrollará hasta producir nuevas agallas en la primavera siguiente.

Desde su aparición, la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, ha llevado a cabo diferentes actuaciones para su control. Paralelamente el Centro IFAPA de Málaga ha desarrollado proyectos de investigación que aportan información con el fin de reducir los daños hasta límites compatibles con la actividad económica y el medio ambiente.

Los resultados de las investigaciones ponen de manifiesto que en la actualidad el nivel de daño no es igual para todas las variedades de castaño. Así, mientras las variedades tempranas y los árboles no injertados son muy sensibles, la variedad pilonga, mayoritaria en Málaga, ha mostrado hasta ahora un cierto grado de resistencia. Por otra parte, la protección que confiere la agalla al insecto-plaga hace que los tratamientos insecticidas sean inútiles, siendo el control biológico el único método eficaz.

En el caso de la avispilla este control lo ejercen otros insectos capaces de parasitarla. Los primeros aliados fueron “reclutados” rápidamente: llegaron procedentes de agallas nativas presentes en los bosques de quercíneas (encinas, quejigos y coscojas principalmente) del entorno. Se trata de parasitoides, que es como se denomina a este tipo de enemigos de las avispillas, de los cuales se han identificado un total de 19 especies, que en su conjunto llegan a parasitar algo menos del 20% de la población de la plaga. La eficacia de esta rica comunidad es sin embargo limitada y no logra alcanzar niveles compatibles con una rentabilidad económica del cultivo. Por esto el sector del castaño solicitó ya en 2014 a la Consejería la liberación del parasitoide exótico Torymus sinensis, que había mostrado resultados positivos en otros países europeos. Desde entonces se han liberado un total de casi 200.000 individuos de este parasitoide en sucesivas sueltas anuales que se iniciaron en 2015 en 11 localizaciones y se han ido incrementando hasta alcanzar las 650 en 2019.

En la actualidad los reconocimientos llevados a cabo por el IFAPA muestran que Torymus sinensis se ha establecido en la práctica totalidad de los castañares de Málaga y que su número se ha incrementado exponencialmente. Sin embargo, como era de esperar, no se aprecian aún resultados en lo que se refiere al control del daño. La experiencia en otros países indica que no se alcanza un nivel aceptable de control local hasta transcurrido al menos cuatro años desde la suelta.

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible tiene prevista la liberación este año de 127.300 individuos de T. sinensis en un total de 675 localizaciones. A esto habrá que añadir las que realicen cooperativas y particulares al amparo de la reciente liberalización del comercio de este insecto auxiliar. Con el fin de contribuir a mejorar la eficiencia de estas actuaciones, el Centro IFAPA de Málaga, junto con la Delegación Territorial de la Consejería, han elaborado un díptico. En él se explica de forma breve el procedimiento a seguir para una correcta realización de las sueltas, así como algunas recomendaciones que contribuyen a incrementar su eficacia.

Los estudios sobre la avispilla del castaño referidos en el artículo han sido desarrollados por personal investigador y técnico del Laboratorio de Entomología Agrícola del Centro IFAPA de Málaga y responden a una Demanda Institucional realizada por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible al IFAPA (Organismo Público de Investigación). En concreto son resultados del proyecto “Control de la plaga de la avispilla del castaño. Seguimiento, evaluación y nuevas propuestas” cofinanciado por IFAPA y FEDER. El equipo responsable está formado por los siguientes investigadores y técnicos: Juan Ramón Boyero, José Miguel Vela, Javier Quinto, Martín Aguirrebengoa, M. Eva Wong, Modesto del Pino y M. Carmen Rodríguez.

El en siguiente enlace puedes descargar el documento elaborado para la correcta realización de las sueltas

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