¿Qué es una asociación de cultivos?

El trabajo en equipo resulta ser más productivo debido a que la suma de las capacidades de cada persona que trabaja proporciona un efecto sinérgico, mejorando así los resultados. Esta misma idea podemos trasladarla al mundo vegetal y, en concreto, al mundo hortícola. Se conoce como asociación de cultivos y consiste en cultivar en el mismo espacio y al mismo tiempo dos o más especies vegetales obteniendo de esta forma mejores producciones que cultivando por separado cada una de las especies.

Un ejemplo clásico de asociación favorable sería el cultivo de habas asociado a especies como la lechuga, la zanahoria o la patata. Sin embargo, también existen combinaciones desfavorables. En general, las plantas de la familia de las leguminosas (habas, judías, garbanzos, etc.) nunca se deben asociar con plantas de la familia de las liliáceas (ajo, cebolla, cebollino, puerro, esparrago), ya que estas últimas no dejan que se desarrollen los microorganismos encargados de fijar el nitrógeno en las raíces de las leguminosas.

Algunos de los beneficios que nos aporta la asociación de cultivos en los huertos son:

  • Mejor aprovechamiento del suelo, los nutrientes, el agua, la luz y la energía.
  • Reducción de la presencia de hierbas adventicias (las conocidas como ‘malas hierbas’) al presentar el suelo mayor cobertura vegetal.
  • Mayor protección frente a plagas y enfermedades. Está comprobado que los ataques de parásitos son menores que en monocultivos. Además, la asociación de plantas atrae a fauna beneficiosa.
  • Mejor protección del suelo contra la erosión, facilitando la infiltración del agua.
  • Mayor producción por metro cuadrado y de mejor calidad.

Por otro lado, existe un concepto  basado en alternar plantas de diferentes familias y con necesidades nutritivas variadas en un mismo lugar y de forma cíclica. Se conoce como rotación de cultivos y, a diferencia de la asociación de cultivos, la sinergia entre plantas no es simultánea sino alterna a lo largo del tiempo. De esta manera, evitamos la repetición de un mismo cultivo en el mismo sitio año tras año, lo que produce grandes desequilibrios en la tierra por agotamiento de algunos nutrientes y exceso de otros; esto afecta a la vida de la planta que se cultiva y favorece el desarrollo de plagas y enfermedades que se especializan en ese tipo de plantas.

Para saber más:
Cuaderno_de_la_huerta_ecológica