Fotografía ilustrativa del artículo

¿Qué es la capa de ozono?

Sin duda, es la capa de ozono una de las responsables de que nuestro planeta sea habitable y esté lleno de vida. ¿Por qué?

La Tierra está rodeada por una cubierta gaseosa situada por encima de nuestras cabezas conocida como atmósfera y que alcanza hasta los 1000 km de altitud aproximadamente. A su vez, y atendiendo a las variaciones de temperatura con la altitud, podemos diferenciar varias capas gaseosas. La más cercana a la superficie es la troposfera (hasta los 10 km aproximadamente), en la que prácticamente tienen lugar todos los fenómenos meteorológicos y climáticos de importancia directa para los seres vivos. En la siguiente capa inmediatamente superior, conocida como estratosfera, es donde podemos localizar la ozonosfera, o como se conoce comúnmente, la capa de ozono. Situada a unos 25 km de altitud, la importancia que tiene para nuestro planeta reside en que es precisamente aquí donde se produce la absorción de parte de los rayos ultravioletas procedentes del Sol, concretamente, los que son altamente peligrosos para los seres vivos. La radiación ultravioleta más dañina procedente del Sol puede generar mutaciones y enfermedades, como por ejemplo, cáncer de piel y cataratas. Asimismo, puede dañar plantas, cultivos y ecosistemas. Por lo tanto, la capa de ozono actúa a modo de pantalla protectora y es de vital importancia para nuestro planeta.

Protección de la capa de ozono frente a los rayos ultravioletas. Fuente: Naciones Unidas.

A finales de la década de 1970, la comunidad científica hizo saltar la alarma al descubrir la generación de un agujero en la capa de ozono causado por los gases utilizados en aerosoles, equipos de refrigeración y aparatos de aire acondicionado. La respuesta global fue decisiva.

En 1985, se adoptó la Convención de Viena para la Protección de la Capa de Ozono. Bajo el Protocolo de Montreal del Convenio, los gobiernos, comunidad científica e industria se compromentieron a trabajar juntos para eliminar el 99 % de todas las sustancias capaces de reducir la capa de ozono. Gracias este Protocolo, la capa de ozono se está recuperando y se espera que vuelva a los valores anteriores a 1980 para mediados de siglo. Para respaldar el Protocolo, la Enmienda de Kigali, que entró en vigor en 2019, trabaja para reducir los hidrofluorocarbonos (HFC), los gases de efecto invernadero con un gran potencial de calentamiento climático y dañinos para el medio ambiente.

El Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, que se conmemora el 16 de septiembre, celebra estos logros.

Para saber más:
Ozono para la vida: 35 años de protección de la capa de ozono