¿Cuáles son las causas de la pérdida de biodiversidad para la agricultura y la alimentación?

Los cambios en el uso y la gestión de la tierra y el agua, seguidas de la contaminación, la sobrepesca y la sobreexplotación, el cambio climático, el crecimiento demográfico y la urbanización. Estas son las causas de la pérdida de biodiversidad para la alimentación y la agricultura según se recoge en el informe elaborado por la FAO bajo la dirección de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura, basado en información proporcionada de manera específica para este estudio por 91 países.

La biodiversidad para la alimentación y la agricultura incluye a todas las plantas y animales (silvestres y domésticas) que nos proporcionan alimentos, piensos, combustible y fibra. También abarca la miríada de organismos que apoyan la producción alimentaria a través de los servicios ecosistémicos que ofrecen, lo que denominamos ‘biodiversidad asociada’. Se incluyen todas las plantas, animales y microorganismos que mantienen los suelos fértiles, polinizan las plantas, purifican el agua y el aire, mantienen sanos a peces y árboles, y combaten las plagas y enfermedades de los cultivos y el ganado. Además de insectos, murciélagos, aves, lombrices, hongos y bacterias que habitan en el suelo, ecosistemas como los manglares, corales y las praderas marinas tienen papeles importantes en el mantenimiento de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura.

Los datos revelan que las especies silvestres para la alimentación, y otras muchas que contribuyen a los servicios ecosistémicos vitales para la alimentación y la agricultura, están desapareciendo rápidamente, incluidos los polinizadores, los organismos del suelo y los enemigos naturales de las plagas. En el caso de la biodiversidad asociada, si bien todas las regiones informan de que la alteración y la pérdida de hábitat son amenazas importantes, otros factores clave varían de una región a otra. Se trata de la sobreexplotación, la caza y el furtivismo en África; la deforestación, los cambios en el uso de la tierra y la intensificación agrícola en Europa y Asia Central; la sobreexplotación, plagas, enfermedades y especies invasoras en América Latina y el Caribe; la sobreexplotación en el Cercano Oriente y África del Norte, y la deforestación en Asia.

La pérdida creciente de biodiversidad para la alimentación y la agricultura implica que las plantas y los animales sean más vulnerables a plagas y enfermedades, intensificando nuestra dependencia de cada vez menos especies para alimentarnos, haciendo aún más frágil nuestra seguridad alimentaria.

Para saber más: El estado de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura en el mundo (FAO)