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El objetivo principal de la campaña, coliderada por Ángel Puga, investigador de la UGR, es estudiar el medio marino profundo al largo de la península de Cape York, situada en el extremo más septentrional de la GBA y que es una de las regiones más remotas y aisladas de Australia. Este trabajo de investigación geológica y biológica se está llevando a cabo en las aguas de la Gran Barrera de Arrecifes (GBA) de Australia, el mayor arrecife de coral del mundo.
El objetivo de este estudio, en el que participan las universidades de Sevilla y Pablo de Olavide, es dar respuestas a cuestiones como cuántos organismos viven en la Twilight zone y cómo son de diversos; qué procesos ecológicos transforman y consumen el material orgánico en la zona; y cómo se transporta el material orgánico hacia y fuera de la misma.
Investigadores de las universidades de Málaga y Jaén, junto con el centro INIA-CIFOR de Madrid, identifican a partir de tecnología láser que la mayor amenaza de propagación de fuego en esta zona es con viento de levante.
‘EnBiC2-Lab’ contará con más de 11 millones de euros procedentes de fondos FEDER para el estudio inteligente de la biodiversidad y la gestión sostenible de los ecosistemas. Este proyecto se ejecutará hasta finales de 2023 y en él participan varias universidades andaluzas.
Los objetivos principales de este proyecto, denominado ‘Scientific Infrastructures for Global Change Monitoring and Adaptation in Andalusia (INDALO)’, son analizar la evolución de la biodiversidad andaluza con el fin de detectar y comprender las consecuencias del cambio climático, los cambios de uso del suelo y los cambios demográficos y productivos sobre los ecosistemas y las contribuciones al bienestar que recibimos de ellos.
Científicas del proyecto Homeward Bound, entre las que se encuentran Alexandra Dubini de la Universidad de Córdoba, firman un artículo de opinión publicado en Nature sobre los efectos de la actividad humana en la Antártida.
Este trabajo, en el que participa la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), destaca la importancia de proteger los hábitats nativos para reducir el impacto de actividades productivas sobre la biodiversidad del planeta.
Una investigación sobre el origen de la chirimoya realizada por investigadores del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea La Mayora, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad de Málaga, confirma la existencia de rutas marítimas entre los continentes