Fotografía ilustrativa del artículo
| 31 Jul 2017

Investigadores de la Universidad de Málaga vuelven al Ártico para estudiar el comportamiento de las algas polares

Dos investigadoras de la UMA en la expedición del pasado mes de marzo

Dos investigadoras de la UMA en la expedición del pasado mes de marzo

El próximo 6 de agosto tres investigadores de la Universidad de Málaga volverán al Ártico con el objetivo de estudiar, en primera persona, el comportamiento de las algas en los ecosistemas polares.

21 días de expedición en la base científica de Ny-Ålesund, el enclave humano más al norte del planeta poblado por científicos, en los que se sucederán 24 horas continuas de luz. “En esta nueva campaña realizaremos los mismos experimentos que en las tres anteriores- septiembre de 2014, septiembre de 2016 y marzo de 2017- comparar la adaptación fotosintética de cinco especies de macroalgas representativas del sistema ártico de Svalbard, partiendo de la hipótesis de que la ausencia de oscuridad es un factor determinante de la eficiencia del metabolismo de estas plantas”, explica el catedrático de Ecología, Carlos Jiménez.

El director del Departamento de Ecología y Geología de la Universidad de Málaga estará acompañado en esta nueva aventura por las investigadoras Elisa Gordo y Concepción Íñiguez, del Servicio de Protección Radiológica y del Laboratorio Avanzado de Producción Primaria de CEIMAR, que se ubica en los Servicios Centrales de Investigación de la UMA (SCAI).

Cambio Climático

El estudio de la influencia del cambio climático en las macroalgas es otro de los objetivos de esta “expedición veraniega” en el Ártico. “La experiencia acumulada nos permite concluir que este ecosistema está sufriendo una rápida modificación debido al incremento de la temperatura”, afirma Jiménez, quien asegura que su aumento en el el aire y agua, así como la disminución de la capa de hielo y los glaciares están provocando la desaparición de especies, por ejemplo, el bacalao ártico; y la invasión de nuevas procedentes de zonas más meridionales como los arenques.

15 años con pasaporte de investigación en el Polo Norte, desde que en el 2002 se desarrollará la primera campaña, de la mano de los profesores Javier López Gordillo, José Aguilera y Carlos Jiménez.

En la última, que tuvo lugar el pasado 12 de marzo, el equipo de científicos de la UMA dio un paso más y se adentró en la etapa de transición, de invierno a primavera, cuando se da una progresión de luz muy rápida.

“Por ahora la investigación durante los meses de invierno, es decir, meses de oscuridad total, no es posible realizarla por limitaciones logísticas”, aclara el profesor Jiménez.

No obstante, para la continuidad de los experimentos, la UMA cuenta con un Laboratorio de Cultivo de Algas Polares único en España, que permite hacer simulaciones de las condiciones climáticas del Polo.

La expedición se enmarca dentro del proyecto ‘CGL2015-67014-R, Estacionalidad de la productividad de macrófitos marinos en un ecosistema costero ártico en transición climática. Alteraciones promovidas por el aumento de temperatura derivada del cambio global’, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad. Cuenta con la colaboración del Instituto ‘Alfred Wegener’ para investigación polar y marina de Alemania (AWI) y del Vicerrectorado de Investigación de la Universidad de Málaga.

Últimas noticias

Una nueva investigación revela por primera vez que las cianobacterias marinas se comunican

La revista Science Advances publica hoy una investigación que da un giro a la forma de entender la cianobacterias, indispensables para el sustento de la vida. El estudio evidencia que estos organismos no operan de forma aislada, sino que interaccionan físicamente a través de unos nanotubos que actúan como puente de intercambio entre células.

Sigue leyendo

Las características del hábitat determinan la presencia de parásitos de la malaria aviar en mosquitos

Un estudio liderado por la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) señala que la presencia de estos parásitos en mosquitos es mayor a medida que aumenta la distancia a marismas y ríos.
Los resultados, obtenidos tras analizar más de 16.000 mosquitos, muestran una mayor riqueza de linajes genéticos de parásitos de la gripe aviar en zonas naturales frente a las rurales.

Sigue leyendo