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Fotografía ilustrativa del artículo
| 26 Feb 2014

Investigadores alertan de una nueva amenaza para las poblaciones de buitres en España

Fuente: MNCN

Alimoche común (izquierda) y buitre leonado (derecha)./CSIC

Alimoche común (izquierda) y buitre leonado (derecha)./CSIC

La población de buitres españoles está seriamente amenazada por la aprobación del uso veterinario de dos productos (Diclovet y Dolofenac) que contienen diclofenaco, un antiinflamatorio y analgésico. Esta es la alerta que un grupo de investigadores del MNCN (Museo Nacional de Ciencias Naturales), la Estación Biológica de Doñana, ambos del CSIC, la Universidad de Lleida y la Universidad Miguel Hernández hace pública en la revista Conservation Biology.

El uso de diclofenaco en tratamientos veterinarios provocó la práctica extinción de varias especies de buitres en el subcontinente indio. Los cadáveres de ganado tratados con diclofenaco que eran ingeridos por los buitres les provocaban la muerte inmediata por fallos renales. Un modelo demográfico sugiere que menos de un 1% de cadáveres con presencia de diclofenaco fue suficiente para provocar la práctica extinción de los buitres en la India. Varios millones de buitres murieron entre 1990 y 2000, con declives poblacionales cuantificados entre un 95 y 99%. La consecuencia más inmediata fue la proliferación de ratas y perros y el problema sanitario derivado de la acumulación de cadáveres. En 2006 el uso de diclofenaco se prohibió en muchos países asiáticos.

«Es de vital importancia que, siguiendo el principio de precaución, se proceda a la inmediata prohibición del uso veterinario del diclofenaco para evitar gravísimas consecuencias en las poblaciones de buitres y el funcionamiento de los ecosistemas en España», alerta el investigador del MNCN Guillermo Blanco.

España alberga más del 90% de la población europea de aves carroñeras. El buitre leonado, Gyps fulvus, buitre negro, Aegypius monachus, alimoche, Neophron percnopterus y quebrantahuesos, Gypaetus barbatus son las más representativas. Los carroñeros son piezas claves del ecosistema y verdaderos aliados de los ganaderos ya que se encargan de eliminar los cadáveres que de otra forma se convierten en focos de infección y enfermedades.

En 2001 el brote de encefalopatía espongiforme bovina (o enfermedad de las vacas locas) provocó que la Unión Europea prohibiera dejar estos cadáveres en el campo y obligara a destruirlos o reutilizarlos en instalaciones autorizadas. La medida causó un importante déficit en la alimentación de los buitres que tuvo consecuencias demográficas y comportamentales. La presión de ganaderos, gestores y científicos ha permitido que en los últimos años se flexibilizara la normativa sanitaria. En 2011 se produjo un avance en este sentido con la aprobación del Real Decreto 2632/2011 de 14 de noviembre, que permitía abandonar los cadáveres en el campo.

Con el retraso en el cumplimiento de este Real Decreto y la aprobación por parte de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios del uso del diclofenaco para el tratamiento de ganado en España, la amenaza sobre las poblaciones de aves carroñeras es cada día mayor.

Antoni Margalida, Josá A. Sánchez-Zapata, Guillermo Blanco, Fernando Hiraldo y José A. Donázar. (2014) Diclofenac Approval as a Threat to Spanish Vultures. Conservation Biology

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