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Fotografía ilustrativa del artículo
| 09 Abr 2014

Encuentran huesos de elefantes e hipopótamos en la ribera del Guadalquivir

Fuente: SINC

Restos del canino inferior del hipopótamo. / US

Restos del canino inferior del hipopótamo. / US

Un equipo del grupo de investigación Geografía Física Aplicada y Patrimonio de la Universidad de Sevilla ha descubierto restos paleontológicos de presencia de grandes animales herbívoros, en concreto elefantes e hipopótamos, en la ribera del Guadalquivir durante el Pleistoceno Medio (780.000 a.C.-120.000 a.C.).

Los trabajos desarrollados en el término municipal de La Rinconada (Sevilla) han permitido recuperar restos óseos y dentarios de estos animales, entre ellos dos fragmentos de canino inferior derecho y uno del inferior izquierdo de hipopótamo cuyas dimensiones lo convierten en el mayor encontrado hasta la fecha y que permiten deducir que se trataba de un animal de un tamaño muy superior a los actuales.

También se han descubierto una cadera, un fémur y varias vértebras de elefantes, así como otros restos de caballos y uros (variedad salvaje del toro, ya extinguido).

Este grupo científico, dirigido por el profesor de Geografía Física de la US Rafael Baena, ha llevado a cabo una intensa labor de investigación sobre el patrimonio arqueológico y paleontológico existente en La Rinconada. Su estudio se ha centrado en el periodo Cuaternario aluvial del río que se extiende por todo el municipio en forma de terrazas.

Los trabajos de campo se han desarrollado en los terrenos de la finca Hacienda La Cabaña, en el entorno de Las Jarillas, donde las labores de extracción de áridos para la construcción han permitido el acceso a números perfiles estratigráficos, facilitando de esta forma el estudio de materiales y tipo de ambiente sedimentario del Guadalquivir durante el periodo estudiado.

Presencia humana hace 450.000 años

Además, este grupo de investigadores de la US ha encontrado testimonios paleontológicos asociados a la presencia humana, constatada por la numerosa industria de piedra detectada, en La Rinconada en momentos templados y húmedos del Pleistoceno Medio (entre 380.000 y 450.000 años) conviviendo con la fauna.

Estos trabajos de investigación han permitido también introducir una mayor antigüedad de la conocida hasta ahora en la secuencia general del Guadalquivir (entre 120.000 y más de 400.000 años) al analizar los sedimentos de la terraza de Jarillas, la industria de herramientas de piedra en el Paleolítico inferior y los restos de macrofauna asociada.

Además, se han descubierto tres grandes conjuntos de herramientas de piedra talladas por el hombre que suman más de 750 piezas extraídas  de los sedimentos, lo que convierten esta localización en la más importante de las estudiadas en una cuenca antigua del Valle del Guadalquivir y equiparando su antigüedad a otros yacimientos peninsulares, como el del Tajo, y europeos como los del Sena, Somme o Wipper, entre otros.

Este trabajo ha contado también con la participación de los investigadores José Juan Fernández Caro, Inmaculada Guerrero y José Carlos Posada, todos ellos del grupo Geografía Física Aplicada y Patrimonio  de la US.

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